martes, 1 de junio de 2010

Principales Escultores

Juan Martínez Montañés



Juan Martínez Montañés nace en Alcalá la Real (Jaén, 1568) y aprende el oficio de dorador en el taller de su padre.

Desde los catorce años se encuentra en Sevilla, donde asiste al taller de Jerónio Hernandez o de Gaspar Nuñez Delgado; en diciembre de 1588 obtiene los títulos de maestro escultor y maestro ensamblador o arquitecto de retablos, y establece su taller en la parroquia de la Magdalena.

Se casa dos veces, con Ana de Villegas en 1587, de la que tiene cinco hijos, y con Catalina de Salcedo, en 1594, que le dio siete más.

No obstante ser hombre de vida ordenada, llegó a estar encarcelado dos años acusado de complicidad en un asesinato.

Velázquez lo retrata en 1635 cuando viajó a Madrid llamado por la Corte para realizar un retrato del rey con destino a la escultura en bronce, que hoy se encuentra en la plaza de Oriente, con caballo dibujado por el propio Velázquez, que luego fundiría Pietro Tacca.

Era consciente de su valía y se enorgullecía a menudo de ello. Gozó de tan enorme prestigio que los sevillanos lo llamaron el "dios de la madera".

Murió en Sevilla a consecuencia de la peste en 1649.

Alberto Churriguera

Nació en 1676 en Madrid y al igual que su hermano Joaquín fue a Salamanca a trabajar con su hermano José.

(Plaza mayor de Salamanca)




Su obra más importante es la construcción de la Plaza Mayor de Salamanca. Es de planta cuadrada y el alzado de los edificios se estructura en cuatro pisos. El primer piso corresponde a los soportales, en los tres restantes, encontramos ventanales precedidos de balconadas. Finalmente, una balaustrada rematada con pináculos cierra el espacio superior de toda la plaza.

En 1731 comienza la construcción de la Iglesia de San Sebastián de Salamanca, unida al Colegio de Anaya. Es una iglesia de una sola nave cubierta con bóveda de cañón con lunetos y con cúpula octogonal sobre el crucero.

Su última obra es la Iglesia parroquial de Orgaz, en Toledo.

Andrés García de Quiñones será un seguidor del Churrigueresco, aunque, el término también ha sido utilizado para designar a artistas como Narciso Tomé, Pedro de Ribera o Francisco Hurtado Izquierdo.

Juan Gómez de Mora

El arquitecto Juan Gómez de Mora es una de las principales figuras del primer barroco en España.

Nació en 1586. Era hijo de Juan Gómez, pintor de cámara de Felipe II y de Francisca de Mora, hermana del arquitecto Francisco de Mora. Se formó con su tío Francisco de Mora que era Maestro Mayor de las Obras Reales y Maestro Mayor de Obras de la Villa. Recibió la influencia del Renacimiento italiano y de la obra de Juan de Herrera.



Trabajó en la reforma de la fachada sur del Alcázar de Madrid con su tío y tras su muerte, fue nombrado maestro mayor de las obras y, poco después, arquitecto de Felipe III.

Su enemistad con el conde-duque de Olivares hizo que en los primeros años del reinado de Felipe IV, fuera sustituido del cargo y desterrado a Murcia. En 1643 volvió a la corte y recuperó su antiguo cargo, en el que permaneció hasta su muerte, en 1648.

Su actividad constructiva se desarrolló principalmente en Madrid. Sus edificios son ordenados y en ellos predomina la simetría, aunque tienen gran riqueza decorativa. Sus obras son esencialmente clasicistas, pero debido a su tendencia al enriquecimiento decorativo, se consideran de transición al Barroco.

Principales obras de Juan Gómez de Mora

Entre sus obras más destacadas se encuentran el Convento madrileño de la Encarnación, la Plaza Mayor de Madrid y la Clerecía de Salamanca.


(Plaza Mayor de Madrid)

Principales Arquitectores

José Churriguera

José Benito de Churriguera nació en Madrid en 1665, siendo hijo de José Simón de Churriguera , afamado artista de la época. Hermano de Alberto y Joaquín de Churriguera fué el principal escultor y arquitecto de la familia, al que se debe la denominación de estilo churrigueresco que se aplica a las obras realizadas por él y por algunos de sus hermanos, en las que el recargamiento decorativo es lo esencial y domina sobre los elementos sustentantes hasta el punto de ocultarlos en algunos casos.
Trabajó en Segovia (capilla del Sagrario de la catedral) y en Madrid (catafalco de la reina María Luisa de Orleans), antes de establecerse en 1692 en Salamanca, donde fué maestro mayor de la catedral nueva y esculpió multitud de retablos, a los que debe esencialmente su fama; entre todos ellos, destaca el retablo mayor del convento de San Esteban, una de sus obras maestras.


(Convento Iglesia de San Esteban)

La crisis demográfica

El siglo XVII se caracterizó por una fuerte recesión demográfica, general en toda Europa, pero de especial gravedad en los reinos hispánicos. La población registró un importante retroceso al pasar de ocho millones de habitantes en 1600 a siete millones en 1700.

Las causas hay que buscarlas en el flujo migratorio al nuevo continente, en las bajas ocasionadas por las guerras, en la expulsión de los moriscos y en el conjunto de pestes y epidemias que asolaron el país entre 1601 y 1685.

El siglo XVII

CARLOS II



El reinado del último de los austrias,Carlos II(1665-1700),constituyó el momento más crítico del Imperio.Se unieron la propia incapacidad del rey,la corrupción de sus validos,la grave crisis económica y la pérdida del peso político de España en la escena internacional.
Carlos II murió sin descendencia , dando lugar a un grand conflicto.
En un principio, el candidato designado era José Fernando Maximiliano, hijo del elector de Baviera, pero éste falleció en 1699, y volvió a presentarse el problema de elegir entre el archiduque Carlos, hijo del emperador Leopoldo y biznieto de Felipe III, y Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV y biznieto de Felipe IV. La Corte se dividió en dos bandos, por un lado la reina apoyaba al candidato austríaco, y por otro Carlos quien pensaba que sólo el apoyo de Francia podía asegurar la conservación de la monarquía en toda su integridad territorial. Todo esto le hizo decidirse por Felipe, y sin ceder a presiones mantuvo su elección hasta el final dejándolo por escrito el 2 de octubre de 1700 en el testamento que hizo un mes antes de su muerte.

El siglo XVII

FELIPE IV



(Valladolid, 1605-Madrid, 1665) Rey de España (1621-1665). Hijo y sucesor de Felipe III. Al igual que su padre, cedió los asuntos de Estado a validos, entre los que destacó Gaspar de Guzmán, conde-duque de Olivares, quien realizó una enérgica política exterior que buscaba mantener la hegemonía española en Europa. Para ello puso en marcha todos los recursos de Castilla y solicitó la contribución de los demás reinos de la monarquía (Unión de Armas, 1624), a pesar de vulnerar así sus privilegios.

Finalizada la tregua de los Doce Años con las Provincias Unidas (1621), se reanudó la guerra que, tras el sitio y rendición de Breda por Antonio de Spínola (1624-1625), se alargó sin éxitos contundentes de ningún bando. Paralelamente, los tercios españoles luchaban en Alemania en apoyo de los Habsburgo austríacos (guerra de los Treinta Años) y en Italia (guerra de Sucesión de Mantua, 1629-1631), donde se hizo evidente la rivalidad entre España y Francia. Por otro lado, la ascensión al trono inglés de Carlos I provocó la reanudación de hostilidades entre España e Inglaterra (ataque inglés a Cádiz, 1625).

La victoria española frente a los suecos en Nördlingen (1634) pareció anunciar un triunfo definitivo de los Habsburgo en Alemania, lo que motivó la inmediata intervención de Francia, que declaró la guerra a España (1635). El cardenal-infante don Fernando, hermano de Felipe IV, estuvo a las puertas de París (1636), pero se retiró por escasez de recursos. Francia tomó entonces la iniciativa y, en 1638-1639, los ejércitos franceses ocuparon el Rosellón, mientras que la escuadra holandesa del almirante Tromp derrotaba a la española en las Dunas (1639).
Olivares, en un agónico intento de ganar la guerra, obligó a Portugal y a los reinos de la Corona de Aragón a contribuir a los gastos de la contienda, sin respetar los privilegios de dichas provincias de la monarquía. Por este motivo, en 1640, el principado de Cataluña se rebeló contra Felipe IV, al igual que Portugal. El fracaso de las tropas que debían sofocar las rebeliones en 1643, motivó la caída de Olivares y su sustitución por Luis de Haro. Por el Tratado de Westfalia, España reconocía la independencia de las Provincias Unidas. Por la Paz de los Pirineos (1659) se cedía el Rosellón, parte de la Cerdaña y de los Países Bajos a Francia.

En el orden interno, a pesar de seguir una política reformista, la monarquía española de Felipe IV se vio envuelta en una recesión económica que afectó toda Europa, y que en España se notó más por la necesidad de mantener una costosa política exterior. Esto llevó a la subida de los impuestos, al secuestro de remesas de metales preciosos procedentes de las Indias, a la venta de juros y cargos públicos, a la manipulación monetaria, etc.; todo con tal de generar nuevos recursos que pudiesen paliar la crisis económica.